domingo, 28 de junio de 2015

Elecciones 24M. Una reflexión sobre la necesaria coalición de izquierdas


Os presento a Ada Colau, alcaldesa de Barcelona

A continuación escribo sobre las elecciones autonómicas y municipales del pasado 24 de mayo. Este artículo, lo tenía escrito desde el día 29 de mayo, pero por estar inmerso en el proceso de negociaciones post electorales aquí en Sta. Marta, no me parecía oportuno publicarlo.

Sin embargo, hoy con más de un mes de diferencia, y notables hechos vividos y comprobados, puedo aplicar el filtro del sosiego y la reflexión, contextualizar mucho mejor el análisis de unos resultados electorales que siguen en la línea de el antes y el después. La sociedad española sigue despertándose, abriendo los ojos ante la realidad política y económica que nos tortura e indigna.

Hace 4 años escribí, tras la victoria del #PartidoPutrefacto, que auguraba una legislatura corta. Dolorosamente, me equivoque. Hemos sufrido el peor de los gobiernos. El de Rajoy, el déspota, inútil y sobrepasado, aupado al poder por un sistema democrático que en sus interioridades, como en las de su partido funciona con la legitimidad fascista del poder.

Casi han pasado estos cuatro años y sólo un inmoral afirmaría que vivimos mejor, que la situación del país ha mejorado, es próspera y digna. No, la realidad es que el capitalismo neoliberal ha encontrado acólitos con los que seguir girando la rueda hasta completar la estafa llamada crisis, haciendo que los ya desahuciados, desheredados, parados, precarios, en definitiva, la clase trabajadora pagará las facturas que dejó la orgía especulativa neoliberal. La conflictividad y la respuesta social ha seguido activa, incrementándose hasta que Podemos artículo el voto indignado. Hoy se hace imprescindible recuperarla con su máxima expresión, la huelga general, para poner el foco del debate político no en Venezuela o Cuba, sino en los problemas reales de la gente.

Una reforma laboral que ha dejado los derechos de la clase trabajadora en el barro; sanidad, educación y derechos sociales privatizados y degradados. La energía convertida en un lujo, y la cuenta de gastos del estado pagando deudas extranjeras y pérdidas de esos grandes empresarios españistaníes que no tuvieron ningún problema en sacar sus ganancias del país. Y para rematar una Ley Mordaza que entra en vigor el próximo miércoles que transforma ya definitivamente, “su” democracia, en nuestra dictadura.

Y todo ello gobernados por un partido al que le han saltado sus resortes de corrupción endémica, por todo el país. No es el único, claro esta. Ni tampoco la única institución del estado que ha usado su posición para lucrarse de forma privada y oscura. Pero él que a estas alturas de la película no considere al Partido Popular (#PartidoPutrefacto) en una máquina engrasada para perpetuar el modelo caciquil y corrupto franquista, y así favorecer el enriquecimiento ilícito de muchos de sus dirigentes, es que no quiere ver la realidad.

Pero por fin el pasado 24 de mayo se terminó con el poder más absolutista que ha tenido una formación política en democracia en este país. Era el fruto esperado a siembras de soberbia, corrupción y nefasta gestión de los recursos públicos, en especial en el aprovisionamiento de la justicia social. Y ha sido un giro más al deshagüe de la política en #Españistan ya abierto con el 15M, aflojado tras las europeas y que continuará así hasta las generales y más allá, hasta el proceso constituyente democrático, republicano y laico que este país necesita.

Es verdad que el #PartidoPutrefacto ha continuado siendo la fuerza más votada. Y es verdad que en virtud de esa falacia continuará en el poder en innumerables Ay-untamientos, diputaciones y también Comunidades Autónomas. Pero la realidad es que ha perdido bastiones históricos como Valencia, Alicante, Santiago de Compostela, Sevilla, Valladolid, Zamora (única capital de provincia con alcalde de Izquierda Unida),... Madrid (Barcelona también, pero perdida de los nacionalistas conservadores y ultra liberales de CIU)... pierde Comunidades Autónomas gestionadas como chiringuitos y redes clientelares como Extremadura y Castilla La Mancha, y por supuesto Comunidad Valenciana, Baleares, Cantabria, Navarra,... Y pierde la mayoría absoluta de muchas capitales, pero también de Murcia, La Rioja y de Castilla y León por mucho populismo con la minería que haga ahora Juan Vicente Herrera que ha dejado malvivir en la explotación de las multinacionales ganaderas y agrícolas y en la despoblación perpetúa a la región.

Entre los grandes damnificados de la derrota del #PartidoPutrefacto personajes como de la Riva, el dinosaurio por alcalde de Valladolid; el xenófobo de Badalona; Rita Barbera a la que esperamos pronto verla entrar en su lugar: la cárcel. Y Esperanza Aguirre, que perfectamente podía compartir la celda y esperamos ya no vuelva a tratar de imponernos su modelo de vida de todo para unos pocos, costeado por el esfuerzo de los demás, que la pizpireta condesa ha ido mostrando en su estilo de vida y política en la que Madrid era su particular cortijo.

También Cospedal, esa impresentable empeñada entre otras cosas de hacer de la Sanidad de los Castellano-Manchegos un nicho de negocio para sus amigotes y los de su marido, también sale escaldada tras el pucherazo electoral que diseñó, y que curiosamente, al excluir a Ciudadanos con un 8% de los votos de representación le otorga la mayoría a la suma de fuerzas PSOE + Podemos. Tanta paz lleves como la que dejas, estúpida y corrupta fascista.

Después del gran fracaso del 2011, y la puntilla de 2014, el PSOE (#PPSOE) ha recuperado mucho poder institucional. Curiosamente lo hace, aún habiendo perdido más de 700.000 votos (otra de las bondades de la Ley electoral), hundiéndose en las grandes ciudades pero quedándose como primera o segunda fuerza en todas las autonomías, resultado, que permite a Pedro Sánchez mantener “exiliada” a Susana Díaz en Sevilla, dentro de ese affaire Baratheon que es el PSOE hoy en día.

Después de su éxito en las europeas, Podemos consigue meter la cabeza en todas las autonomías, como tercera fuerza, y en multitud de ayuntamientos dentro de las candidaturas de confluencia, como por ejemplo las de las espectaculares Mareas Gallegas (A Coruña, Vigo, Santiago, Ferrol,...) o Cádiz. Son llave de gobierno en todas estas instituciones y su alzamiento es la confirmación del giro a la izquierda de la sociedad española, que esperemos definitivo. Pero para ello la dirección de Podemos debe dejarse atrás de personalismos y egoísmos varios. Si algo claro han dejado estas elecciones es que la única manera de plantar cara al gobierno fascista y corrupto del #PartidoPutrefacto es un gran pacto o coalición de izquierdas. Un bloque común, que más allá de los nombres y las siglas, se articule desde un programa común que ponga a la clase trabajadora en el centro de la política, ataque la emergencia social y nos lleve al proceso constituyente en el que podamos de una vez por todas, en este país recuperar la libertad, la dignidad de todos y todas.

A la gran esperanza blanca, Albert Rivera, o Ciudadanos, los han puesto en su sitio. Evidentemente, las infladas encuestas pre-electorales del sistema capitalista le daban unos resultados muy por encima de la realidad. Dicen que no son de izquierdas ni de derechas, pero la realidad es que sin haber captado la totalidad de votos perdidos por el #PartidoPutrefacto han servido de apoyo para que estos mantuvieran Castilla y León, Madrid o Murcia y algunas capitales de provincia como Salamanca. En este caso particular, que bien conozco, os puedo asegurar que hemos pasado la peor legislatura para la ciudad de su historia, con un retraso, decadencia y falta de gobernación en la ciudad, que era imprescindible enmendar. Lamentablemente las urnas no lo han visto así, pero por lo menos han abierto el espacio para los pactos y el diálogo entre fuerzas de izquierda y derecha. Salamanca, vuelvo a insistir, no se puede permitir 4 años más de un alcalde permanentemente mirando si queda un sillón libre en Valladolid. Es el momento de recuperar esta ciudad para sus vecinos y vecinas.

En Izquierda Unida resistimos. Pero eso no vale. No es para estar contentos. Se ha subido en muchos ayuntamientos, pero no lo suficiente. Se habla de la influencia de Podemos y sus agrupaciones de electores, pero eso es un discurso cortoplacista que elude las responsabilidades y a mi eso no me interesa. Izquierda Unida no ha sabido gestionar el polvorín de Madrid, y fruto de ello, de no poder articular una candidatura, un Ganemos la Comunidad de Madrid, esta institución queda en manos, otra vez del #PartidoPutrefacto. Pero además ha hecho un daño tremendo a nivel estatal, donde la sombra de la corrupción, de las cadenas de favores y los liderazgos oscuros no se han disipado. Como decía unos párrafos más arriba es el momento de la Gran coalición de Izquierdas, un Nuevo Frente Popular, al servicio del pueblo, de los oprimidos. Y en él, Izquierda Unida debe ser una parte importante, garante de las políticas en beneficio de la clase trabajadora, las políticas de hondo calado social así como en favor de la sostenibilidad y el medio ambiente.

En Santa Marta de Tormes, Izquierda Unida – Los Verdes, ganó un concejal. Constituido el Ayuntamiento y celebrado el pleno corporativo nos hemos encontrado con que Ciudadanos, no sólo favoreció la investidura del partido más votado (#PartidoPutrefacto), sino que apoyo, con el voto (porque sin ese voto no hubieran salido adelante) las propuestas del equipo de gobierno de David Mingo, en materia de sueldos, dedicaciones en exclusiva y retribuciones por los órganos no colegiados. Supone un ahorro a lo que venía de antes, pero muy mediatizado, porque no se sabe muy bien por qué, pero se han inventado ambos partidos, una suerte de Comisiones de Seguimiento a 300€ por mes y portavoz que en nada quedan el ahorro en la bajada de las retribuciones de el Alcalde. Van a ser 4 años largos y duros en Santa Marta, pero nuestro compromiso está ahí y sigue vigente: Una Santa Marta por y para todos y todas.

Pero el trabajo ya ha comenzado y estamos en un ay-untamiento en el que el #PartidoPutrefacto perdió su mayoría absolutista (de 10 a 7 concejales), repartiéndose el resto del arco: 3 del PSOE , que pierde uno y gana IU que suma 3, 2 de Ciudadanos y 2 de Somos Sta. Marta (agrupación de Podemos). Es la época de las negociaciones, y así lo entendimos cuando decidimos sentarnos para dar una alternativa al municipio, hasta encontrarnos con el boicot continúo de Ciudadanos, que al final ha entrado por el aro, al estilo del Gatopardo de Lampedussa: Cambiarlo todo para no cambiar nada.

Ada Colau en Barcelona y Manuela Carmena en Madrid han demostrado que Sí, si se puede. Pero no solos. Barcelona en Comú, y Ahora Madrid, funcionaron como candidaturas de confluencia sin siglas, con fuertes personalismos, pero bien construidas desde un programa común a las necesidades de cada urbe desde un planteamiento de izquierdas y como respuesta a la emergencia social. La oportunidad que supone que dos mujeres como ellas, con su trayectoria en la conflictividad social desde el punto de defensa de los derechos humanos entre ellos el de vivienda y el de la clase trabajadora , gobiernen las dos principales ciudades del país es histórica y emocionante. Un gran poder, una gran responsabilidad.

No puedo evitar dejar escapar unas lágrimas cuando veo a Ada Colau como alcaldesa de Barcelona, a Paco Guarido alcalde de Zamora, a Monica Oltra y Joan Ribó luchando por una Valencia distinta. Es un momento clave de la historia de nuestro país. Un momento emocionante, pero de máxima responsabilidad. Estamos en plena lucha por el cambio de paradigma, de poner a las personas y sus necesidades y problemas en el centro del debate político. Nos fajamos cada día y en las calles que nunca abandonaremos y ahora ya en las instituciones, por garantizar la justicia social, la libertad y la dignidad de todas y todos.

Es el momento, el ahora o nunca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario